La Viena de fin de siglo, sus memorias cotidianas, pequeñas pero también su grandeza, su atmósfera imperial y cosmopolita. Francisco José, Elisabeth, Mozart, Bethoveen, Schubert, Mahler, Freud, Klimt. Viena envuelta en la grandiosa fastuosidad y fascinación de su música, sus veladas schubertiades alrededor de un piano. La historia como respuesta y la tradición estética como única salvación posible.
¡Gracias! Sí, es el mismo. Un bon vivant en su juventud, pero un príncipe de la Casa de Habsburgo con honor y coraje. Desapareció de un restaurante en Viena y fue llevado en avión a la Unión Soviética, lo interrogaron hasta matarlo. Murió en el hospital de la prisión y fue enterrado en una tumba sin lápida. Un Grande fue Guillermo. Tú llevas su nombre.
Me ha gustado mucho el recuento que hace del carácter del Emperador. Sabiendo lo importante que fue FJ para Austria, sobre todo para Viena -la cual gobernó más que ningún otro Emperador, probablemente más del tiempo debido- me pregunto cómo sería un Francisco José en los tiempos que corren. Ya nadie se queda de pie durante los actos protocolarios... Siempre comento lo mucho que desarrolló Viena durante el reinado del desdichado Emperador. Pasar de ser una ciudad amurallada a la metrópoli desde donde se movían los hilos de Centroeuropa.
¿Este archiduque fue el que luchó a favor de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial? Pena de Europa que perdimos...
ResponderEliminarPor cierto, me encanta el tema de este blog. ¡Prometo seguirlo con mucho interés!
¡Gracias! Sí, es el mismo. Un bon vivant en su juventud, pero un príncipe de la Casa de Habsburgo con honor y coraje. Desapareció de un restaurante en Viena y fue llevado en avión a la Unión Soviética, lo interrogaron hasta matarlo. Murió en el hospital de la prisión y fue enterrado en una tumba sin lápida. Un Grande fue Guillermo. Tú llevas su nombre.
ResponderEliminarHelena
Me ha gustado mucho el recuento que hace del carácter del Emperador. Sabiendo lo importante que fue FJ para Austria, sobre todo para Viena -la cual gobernó más que ningún otro Emperador, probablemente más del tiempo debido- me pregunto cómo sería un Francisco José en los tiempos que corren. Ya nadie se queda de pie durante los actos protocolarios... Siempre comento lo mucho que desarrolló Viena durante el reinado del desdichado Emperador. Pasar de ser una ciudad amurallada a la metrópoli desde donde se movían los hilos de Centroeuropa.
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